Hay temporadas en las que todo parece más difícil de lo que debería. Dormir cuesta, comer no apetece (o apetece demasiado), las cosas que antes te gustaban ya no te dicen nada, y la gente a tu alrededor no termina de entender qué te pasa. Puede que ni tú misma lo entiendas.
Soy María del Consuelo González. Me centro en acompañar a personas que están pasando por épocas complicadas emocionalmente: bajo estado de ánimo persistente, dificultades para descansar, roces familiares, problemas con la alimentación o la imagen corporal, y esa sensación general de haber perdido el rumbo.
No voy a prometerte que todo se va a arreglar rápido. Lo que sí puedo ofrecerte es un lugar donde puedas hablar con total libertad de lo que te ocurre, sin tener que medir tus palabras ni preocuparte por lo que voy a pensar. Mi trabajo es entenderte, no evaluarte.
Algo que me diferencia es que soy muy práctica. Me gusta que cada sesión tenga un sentido, que te lleves algo concreto. A veces será una forma nueva de mirar un problema, a veces será un ejercicio para la semana, y a veces simplemente será el alivio de haber dicho en voz alta lo que llevabas guardado.
Llevas tiempo cargando con todo esto. Quizá ha llegado el momento de contarlo. Sin compromisos, sin presiones. Solo una conversación.