Cuando te levantas por la mañana y ya estás cansado, cuando la frustración se convierte en tu estado habitual, cuando sientes que la vida se repite sin que pase nada bueno, es difícil creer que las cosas pueden ser de otra manera. Pero pueden.
Me llamo Sofía Avila y acompaño a personas que están lidiando con el desánimo y con una frustración que se ha ido acumulando. A menudo esas dos cosas van juntas: cuando el ánimo baja, la paciencia se agota, y las reacciones se vuelven más intensas de lo que te gustaría.
Mi estilo es claro y orientado a la acción. Me gusta que cada sesión tenga un objetivo, que trabajemos sobre algo concreto y que te vayas con una perspectiva diferente o con algo que poner en práctica. No se trata de hablar por hablar, sino de avanzar.
Algunas cosas en las que nos podemos centrar:
Desánimo que se prolonga y que te quita energía para lo importante.
Reacciones de ira que te sorprenden a ti mismo.
Creencias sobre ti que te limitan más de lo que crees.
Metas personales que sientes que nunca llegas a cumplir.
Creo que dentro de cada persona hay una capacidad enorme para cambiar, pero a veces necesita que alguien le ayude a verla. Eso es lo que me gustaría hacer contigo: no darte respuestas, sino ayudarte a encontrar las tuyas.