Las relaciones son probablemente lo que más nos hace crecer y, al mismo tiempo, lo que más nos descoloca. Me centro precisamente en eso: en ayudarte a entender qué pasa entre tú y las personas que te importan, y también entre tú y ti mismo.
Puede que sientas que la comunicación con tu pareja se ha estancado, que ciertos patrones se repiten una y otra vez, o que llevas tiempo sin sentirte realmente conectado con nadie. A veces ni siquiera sabemos poner nombre a lo que nos ocurre, solo notamos que algo no va bien. Eso ya es suficiente para empezar una conversación.
En nuestras sesiones, el foco está en lo concreto: qué situaciones te generan malestar, qué te gustaría que cambiase y qué puedes hacer tú para que ese cambio empiece a suceder. No se trata de analizar todo hasta el infinito, sino de encontrar formas prácticas de mejorar tu día a día.
También trabajo mucho el amor propio y la autoestima, porque la relación que tenemos con nosotros mismos acaba tiñendo todas las demás. Si te cuesta ponerte en valor, si arrastras culpa o vergüenza, o si sientes que das más de lo que recibes, aquí puedes explorar todo eso con calma.
Mi estilo es directo pero cálido. No esperes frases hechas ni discursos motivacionales, sino conversaciones reales que te dejen con algo útil después de cada sesión.