Hay temporadas en las que levantarse por la mañana ya es un logro. En las que la energía no aparece, la motivación brilla por su ausencia y todo parece cubierto por una especie de niebla gris. Si estás en una de esas rachas, me encantaría que hablásemos.
Me llamo Teresa Molina y acompaño a personas que están pasando por momentos de bajo estado de ánimo, estrés acumulado y dificultades para gestionar la frustración o el enfado. También a quienes sienten que han perdido el control sobre ciertos hábitos y quieren recuperar las riendas de su vida.
Mi forma de trabajar es clara y sin rodeos:
Primero, escuchar de verdad lo que te pasa, no lo que parece desde fuera. Después, ir identificando juntos qué cosas puedes empezar a cambiar y cómo hacerlo de una forma que sea realista para ti. No hay fórmulas mágicas ni promesas vacías.
Lo que sí hay es una conversación honesta, adaptada a tu ritmo, donde puedes hablar de lo que te avergüenza, de lo que te enfada, de lo que no entiendes. No voy a juzgarte. Voy a intentar entenderte y, desde ahí, ayudarte a encontrar salidas que quizá ahora mismo no ves.
Cada sesión es distinta porque cada semana trae cosas diferentes. Pero el objetivo de fondo es siempre el mismo: que poco a poco recuperes ganas, claridad y confianza en que las cosas pueden mejorar.